De las ideas al papel: la magia del Bullet Journal
Cómo volví al papel y encontré el método que realmente me funciona.
La búsqueda de la productividad no termina nunca. Siempre estamos tras el método ideal para organizar nuestras vidas, ese sistema o app que encaje con la forma en que funciona nuestro cerebro.
Fue entonces cuando encontré el método Bullet Journal y la verdad, parece hecho para quienes disfrutamos de la escritura a mano. Su flexibilidad y nivel de personalización dependen totalmente de la imaginación y necesidades de cada persona. Aunque, eso sí, para eventos que requieren avisos o recordatorios sigo recurriendo a la tecnología.
Una de las claves de este método es su sistema de códigos. Las notas se marcan con un guion (-), las tareas con un punto (•) y los eventos con un círculo (o). Además, se pueden añadir otros símbolos para indicar prioridad (*), inspiración (!) o investigación (👁️). Esto permite distinguir de un vistazo qué es cada cosa y tenerlo todo bajo control.
En cuanto al material, vale la pena invertir en algo de calidad, porque lo vas a utilizar mucho. Algunas opciones recomendables son Oxford, Rhodia A5, Clairefontaine A5, Traveler’s Notebook o los cuadernos tipo Midori (Herlitz). Lo ideal es que sea punteado y, si tiene varios marcadores, mejor. También son muy buenos los Renover A5 (liso o rayado) y los Life Noble Note.
Con la idea de unificar aún más para el 2026 voy a utilizar un cuaderno KUNISAWA | Cuaderno Cuadriculado A5 Slim FIND FLEX NOTE para el Bullet Journal.
Y una segunda libreta para anotaciones sobre diferentes temas que se presenten en el día a día.
Mis herramientas favoritas:
Bolígrafos: Rollerball Lamy 2000. Pluma estilográfica: Sailor mini o Lamy 2000.
Cubiertas de piel:
134 x 105 x 10 mm
218 x 130 x 10 mm
47 x 32 x 6 mm
En mi caso, algo tan simple como apuntar las cosas en una libreta me ha venido genial. Dejar atrás el software que usaba para mis tareas y volver al papel me ha simplificado la vida. Hasta hace unos siete años organizaba mis días entre Google Calendar, Trello y una agenda de papel. El objetivo era unificar todo en un solo sitio, y con el Bullet Journal lo he conseguido.
Ahora, en mi libreta Rhodia, puedo tener hasta tres años de organización en un mismo lugar. Solo necesito una libreta y un bolígrafo. Es cierto que hay gente que convierte su Bullet Journal en auténticas obras de arte, pero para mí es más una herramienta práctica que estética: sin dibujos ni florituras, solo funcionalidad.
Porque, al final, lo importante no es cómo se ve, sino que funcione. Y, para mí, el Bullet Journal lo ha hecho.

.jpeg)

Comentarios
Publicar un comentario